Desatascar un inodoro es una de las tareas más ingratas que pueden tener lugar en el hogar. Pero es aconsejable intentar solucionarlo uno mismo, por medio de unos sencillos procedimientos, antes de llamar a un fontanero para que resuelva el problema. En este artículo se describe un método para resolver atascos simples por medio del uso de una fregona y otras soluciones caseras para este inconveniente.
Los atascos más frecuentes y sencillos son los que se producen debido a que se ha arrojado un exceso de papel higiénico. Es más complicado si la causa es un objeto más grande, sólido y resistente, como un pañal, un juguete o cualquier otra cosa que, por accidente o no, puedan haber ido a parar a ese desagüe.
En general, hay tres causas que pueden provocar un atranco del váter:
Utilizar el inodoro como papelera es una de las causas más frecuentes de un atasco. Se puede prevenir fácilmente, colocando una papelera en el baño donde se tire todo, salvo el papel higiénico. Y, este, hay que utilizarlo también en una cantidad adecuada.
Puede haber un fallo estructural en el diseño o en la inclinación de la tubería… También puede haber un atasco mayor en la tubería, no debido al uso del retrete. En estos casos, lo más probable sea que al final hay que cambiar las tuberías.
Además, si no se usó en su construcción un material un material que favorezca el deslizamiento de los restos sólidos, se suelen producir atascos.
El desgaste de las piezas, tuberías demasiado estrechas… los años pasan y las instalaciones se deterioran y estropean sin remedio.
Si al tirar de la cisterna sube agua, puede ser síntoma de un atasco en la bajante. ¿Y por qué sube? Cuando el caudal aumenta bruscamente (al tirar de la cadena), le cuesta tragar y provoca el reflujo del agua.
Conviene acudir a un profesional que solucione el problema y averigüe si es de la bajante o de la tubería de tu baño. Si es de la bajante, debe asumir el coste de la solución la comunidad de propietarios.
Desde 40-50 euros hasta casi 1.000 euros puede costar un desatranco, aunque la media está entre 80 y 130 euros, según se observa en las webs de distintas empresas dedicadas a desatascos.
El precio lo deciden diversos factores:
Sin embargo, a pesar de que pueda ser caro, es conveniente siempre llamar a profesionales. Especialmente, en casos graves. ¿cómo saber si lo es?
En los casos en que la taza se llena de agua hasta casi el borde y no la absorbe, estamos ante un atasco grave. Puede desbordarse, por lo que conviene actuar con rapidez.
Si el atasco no es muy grave, puedes tratar de solucionarlo:
Para desatascar el inodoro podemos probar a echar un jabón líquido (tipo lavavajillas) y agua caliente:
Esta pieza, compuesta por un mango y una ventosa de goma, es muy útil para atascos sencillos. Al usarlo en el inodoro, permite crear un efecto de vacío capaz de descongestionar las tuberías.
Sin embargo, este método presenta dos posibles inconvenientes:
Existe un utensilio presente en todos los hogares y que puede sustituir al desatascador: la fregona.
Conviene atender a algunas recomendaciones importantes:
? La primera, colocar papeles de periódico sobre el suelo, en torno al inodoro, antes de usar el desatascador o la fregona, por si se producen salpicaduras. Así resultará más fácil limpiar. También es aconsejable el uso de guantes de plástico, por si es necesario entrar en contacto con el agua del váter.
? Por otra parte, después de usar la fregona envuelta en una bolsa de plástico, para quitar esta última conviene ponerla del revés, para reducir lo más posible (aunque se usen guantes) el contacto con el lado que ha estado expuesto al agua del inodoro, o bien cubrirla con una segunda bolsa, para después manipular esta y evitar, de esta forma, el contacto directo con la primera.
Otro remedios caseros antes de llamar a un especialista es introducir alguna herramienta lo suficientemente flexible como para que se deje guiar a través del conducto del váter por la presión que se ejerza desde fuera, pero lo bastante rígida como para empujar y quitar del camino posibles obstáculos.
En ferreterías y tiendas especializadas se venden herramientas de este tipo. Una alternativa también es desarmar una percha de metal y utilizarla para esta tarea.
Acabar con el tasco con productos de la cocina también es posible:
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Por Eva San Martín
Por Alex Fernández Muerza
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